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Tecnoradio: 37 frecuencias, ¿Slim, Diamond Electronics?

La semana pasada el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) dio a conocer los resultados de la licitación IFT­4, mediante la cual fueron puestas a concurso público 191 frecuencias de radio en la banda de FM y 66 en la de AM. El “gran ganador” de la subasta, para sorpresa de muchos, no fue uno de los tradicionales grupos que controlan las redes nacionales de radio en el país, sino una empresa prácticamente desconocida en el medio: Tecnoradio SA de CV.

287 millones

Tecnoradio obtuvo, mediante una oferta de 287 millones pesos que deberá pagar al Estado como contraprestación, las concesiones de 34 frecuencias de FM y tres de AM en diferentes entidades de la República, suficientes para formar una cadena con presencia importante en el territorio nacional: Aguascalientes, Campeche, Chihuahua, Chiapas, Guerrero, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Veracruz y Zacatecas.

El monto de la contraprestación que habrá de pagar Tecnoradio por esas 37 frecuencias —la más cara corresponde a Playa del Carmen, Quintana Roo, con 55.7 millones de pesos—, aunado al hecho de que esa empresa es nueva en el ámbito radiofónico y de que el Ifetel habrá de “revelar la identidad de todos los participantes” en la licitación hasta el 22 de marzo, han provocado la aparición de especulaciones acerca de quiénes son los dueños de esa firma.

¿De quién es?

En esos rumores se ha mencionado una posible vinculación de Tecnoradio con Carlos Slim o con la Comercializadora Milenio SA de CV, la empresa que ganó la licitación efectuada en 2015 por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para fabricar los receptores de tv digital que se repartieron con motivo del apagón analógico y que es subsidiaria de la firma estadunidense Diamond Electronics.

El lunes, en su columna de Milenio, Joaquín López­-Dóriga publicó la versión de que quienes están al frente de Tecnoradio son los señores Alí Eduardo Bañuelos Santana, René Padilla y Javier Márquez. Trayectoria De esos nombres llama la atención el de Alí Bañuelos, cuya trayectoria profesional ha estado ligada en años recientes a Diamond Electronics. Bañuelos Santana es ingeniero en Sistemas Electrónicos, egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, carrera que realizó de 1987 a 1991. En el propio Tec hizo de 1992 a 1994 la maestría en Ingeniería Electrónica y Telecomunicaciones, y de 2004 a 2006 cursó en la Escuela de Negocios McCombs, de la Universidad de Austin, Texas, la maestría en Administración de Negocios.

El ingeniero Bañuelos trabajó en Motorola de 1994 a 2012 y a partir de 2013 se desempeña en Diamond Electronics como director de Negocios de Telecomunicaciones de Polaroid (Polaroid es una de las marcas filiales de Diamond Electronics). Con esa representación presentó ante los medios, en junio del año pasado, los nuevos smartphones de Polaroid —el Cosmo 550 y el Turbo C4—, producidos y comercializados en alianza con la firma taiwanesa de tecnología Media Tek y la operadora mexicana de telefonía Telcel.

Nuevo jugador

¿Están Telcel, Diamond Electronics, o alguna otra empresa poderosa, “detrás” de Tecnoradio, o sencillamente los señores Alí Eduardo Bañuelos Santana, René Padilla y Javier Márquez tienen la solvencia económica para ofrecer 287 millones de pesos por 37 frecuencias radiofónicas? Esperemos que el Ifetel devele la incógnita el 22 de marzo cuando, según prometió, revelará “la identidad de todos los participantes” de la recientemente concluida licitación para obtener frecuencias de AM y FM.

Por lo pronto, si no se atraviesa algún problema económico o político, todo indica que la radio comercial mexicana contará con un nuevo grupo que operará inicialmente 37 frecuencias, pero podría ir creciendo con el tiempo utilizando diferentes recursos: 1) convenios con emisoras para que se incorporen a él como afiliadas; 2) “arrendamiento de espectro” concesionado a otras radiodifusoras, figura que reconoce la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión; 3) compra de estaciones mediante el procedimiento llamado “cesión de derechos”, lo cual le permitiría ingresar a mercados radiofónicos donde no hay frecuencias para licitar, como el de la Ciudad de México y otras localidades del país.

Fernando Mejía Barquera

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