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Reúne casi un siglo de historia el Pasaje de la Revolución

Una de las áreas emblemáticas del Centro Histórico de Mérida, el Pasaje de la Revolución, reúne casi cien años de historia y de intensa vida cultural y social, por lo que su rescate iniciado hoy por el Ayuntamiento de Mérida marca un precedente en materia de preservación del patrimonio.

Autoridades de los tres niveles de gobierno atestiguaron el inicio de los trabajos de adecuación del espacio que sirviera, lo mismo para actos protagónicos del general Salvador Alvarado, que paraderos de camiones urbanos y recientes exposiciones de reconocidos artistas de la plástica nacional e internacional.

Este bien inmueble es uno de los tres mil 906 con valor histórico, de acuerdo al registro de la Subdirección de Patrimonio Cultural Edificado de la Dirección de Desarrollo Urbano Municipal, por lo que su adecuación será parte de una imagen renovada y conservada del centro de la ciudad.

El Pasaje de la Revolución surge con la presencia del General Salvador Alvarado Rubio y la destrucción a principios del Siglo XX del retablo del altar mayor de la Catedral de San Idelfonso y la demolición de sus capillas anexas, espacios que hoy en día constituyen un acceso peatonal y un sitio de exposiciones temporales.

La Catedral de San Ildefonso antiguamente estaba unida al Palacio Episcopal, después llamado Ateneo Peninsular, recinto que hoy ocupa el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (MACAY), que contenía una plazoleta cerrada en escuadra en pleno atrio del templo.

La orden del general Salvador Alvarado de demoler en 1915 la unión de los dos edificios coloniales, donde se ubicaban las capillas de San José y del Rosario, dio lugar a lo que hoy se denomina el Pasaje de la Revolución, nombre adquirido dada la época en que ocurrieron los hechos.

El pasaje se distinguió por su estructura de hierro y sus dos arcos en la calle 60 y 58, edificados con un estilo francés.

La Galería “Vitorio Emanuel” de Milán, Italia, pudo ser la inspiración para ser reproducida en el Pasaje de la Revolución. El arquitecto Manuel Amábilis estuvo a cargo del proyecto de adecuar y aprovechar el espacio que quedó con la demolición de las capillas.

Dicho arquitecto unió con un techo de cristales el Ateneo y la nave de la Catedral. El maestro herrero Celestino Ávila fue el encargado de fabricar la estructura.

En la época del general Salvador Alvarado, el pasaje fue empleado para admirar a la banda de música del Gobierno del Estado, que se destacaba por interpretar piezas marciales.

A partir de 1937, el inmueble fue utilizado para exposiciones ganaderas y campesinas ocasionalmente. Durante ese tiempo, el Ateneo albergó en el segundo piso oficinas federales y en la planta baja locales comerciales.

El Pasaje Revolución, en su inicio, fue engalanado con dos arcos en cada extremo, los cuales tenían las fechas de 1915 y1919, sin embargo, al transcurrir el tiempo la estructura que soportaba a éstos y a los cristales se vio afectada, por tal razón se demolieron los arcos, lo que dejó la vía al descubierto.

Los cristales del techo fueron además retirados por el inminente peligro de su  caída al paso de los transeúntes.

En 1948, en sesión de Cabildo, durante la gestión de Vicente Erosa Cámara, se aprobó que el pasaje llevara el nombre de calle de la Revolución General Salvador Alvarado, pero con el paso del tiempo el nombre con el que la sociedad meridana lo señala es como Pasaje de la Revolución.

De 1959 a 1977, el mencionado corredor fue usado como el paradero de camiones que se desplazaban al norte de la Ciudad, por lo que este recinto se vio afectado por la proliferación de vendedores ambulantes, sobre todo de alimentos. Luego se empleó como sitio de taxis y se le colocaron arriates con arbustos y bancos.

En 1990 el Museo de Arte Contemporáneo fue sede de oficinas de gobierno. Desde entonces, se destinó como espacio para exposiciones de arte visitado por turistas nacionales e internacionales que encuentran en este espacio una galería al aire libre, que promueve los eventos culturales y de esparcimiento.

Junto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Ayuntamiento de Mérida supervisará la ejecución de las obras de rescate en los próximos tres meses, lo que derivará posteriormente en actividades de revitalización y promoción turística acorde al Plan Municipal de Desarrollo 2010-2012.

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