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Por “situaciones apremiantes en Ceferesos federales que afectan la reinserción social ,emiten recomendación a Sales Heredia

El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) emitió la Recomendación M-4/2017 dirigida al comisionado nacional de Seguridad, al comprobar que persisten diversas insuficiencias en los Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos), las cuales constituyen “situaciones apremiantes que afectan la reinserción social de los internos”.

En un comunicado, el MNPT –dependiente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos– señaló que en dichos centros carcelarios sigue habiendo insuficientes actividades educativas, de capacitación, laborales y deportivas, así como situaciones que afectan al derecho a la salud, que representan factores de riesgo en materia de tortura o maltrato.

La mencionada Recomendación es producto de las visitas de supervisión efectuadas por el MNPT, en las cuales se verificó el trato y las condiciones de reclusión de las personas privadas de la libertad en los seis Ceferesos dependientes del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social.

La persistencia de situaciones que constituyen factores de riesgo en materia de tortura o maltrato se corroboró durante la supervisión, tanto en entrevistas con los servidores públicos responsables de esos lugares de internamiento como con las personas recluidas, indicó el organismo.

Además, se llevó a cabo la revisión de expedientes y documentos de registro y se efectuaron recorridos por las instalaciones para verificar y constatar el funcionamiento y las condiciones de las distintas áreas.

En su Recomendación, el MNPT solicita que todas las personas privadas de la libertad tengan acceso a las actividades de carácter laboral, de capacitación, educativas y deportivas necesarias para alcanzar el objetivo de reinserción social establecido en el artículo 18 constitucional.

Asimismo, pidió contratar personal con el perfil adecuado; tener servicios y personal médico suficiente, y brindar a las personas privadas de la libertad una atención adecuada, particularmente para que las mujeres recluidas –y sus hijos que viven con ellas– reciban atención médica especializada.

 

La Jornada

 

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