|

La radio del siglo XXI

La radio abierta, uno de los grandes medios de difusión masiva creados en el siglo XX, continúa su proceso de adaptación al nuevo escenario tecnológico y de consumo creado por la convergencia digital. Al respecto, la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2016, publicada recientemente por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), aporta datos interesantes.

Incremento

El primero de ellos es que la presencia del tradicional aparato receptor de radio casero —en cualquiera de sus presentaciones: de gabinete, radiograbadora, estéreo o modular— continúa disminuyendo en los hogares mexicanos. Hace un año la Encuesta Nacional de Consumo… correspondiente a 2015, reportó que 68.9 por ciento de los entrevistados poseía un receptor de radio en casa; la de 2016 revela que la presencia de ese aparato, otrora infaltable en los hogares, disminuyó considerablemente: solo 62 por ciento de los encuestados indicó tenerlo en su vivienda.

Paradójicamente, la encuesta 2016 registra un leve incremento en el consumo de radio: en 2015 el estudio del Ifetel indicó que 39.6 por ciento de los consultados declaró consumir este medio, mientras que en el de 2016 el número de radioescuchas habituales subió a 41 por ciento.

Paradoja

Aparentemente la razón de esta paradoja es que si bien la exposición a la radio mediante el tradicional aparato receptor casero ha descendido, se ha incrementado el consumo a través de otros dispositivos, principalmente el teléfono celular.

En la encuesta de 2015, 74 por ciento de los radioescuchas entrevistados indicó que consumía la programación de ese medio en un “estéreo o grabadora”, mientras que en 2016 únicamente 66 por ciento indicó hacerlo a través de esos dispositivos; sin embargo, mientras que en 2015 el 17 por ciento de los radioescuchas dijo acceder al medio a través del teléfono celular, en 2016 el porcentaje subió a 21 por ciento, un incremento significativo. También ha crecido el porcentaje de personas que oye radio en el automóvil: en 2015 era de 14 por ciento y en 2016 de 16.

Celular

En este contexto adquiere relevancia la Disposición Técnica IFT-011-2017, publicada por el Ifetel en el Diario Oficial el pasado 27 de abril y que entra en operación precisamente hoy jueves 27 de julio. En ella se establece la obligación para los fabricantes de teléfonos celulares de habilitar el dispositivo que la mayoría de esos adminículos tiene para sintonizar radio abierta en FM sin necesidad de que el usuario “gaste crédito”. Como se recuerda era práctica común que algunas empresas fabricantes de celulares inhabilitaran el dispositivo para captar radio de FM —que muchos teléfonos poseen de fábrica y funciona simplemente conectando los audífonos — con el fin de que los usuarios, cuando querían escuchar audio en su celular, bajaran podcasts, se suscribieran a servicios de streaming o sintonizaran las transmisiones que las radiodifusoras hacen vía internet, lo que, al “consumir datos”, les obligaba a hacer constantes “recargas”.

Es previsible que esta disposición beneficie al consumo radiofónico a través del celular que, según puede verse al comparar las encuestas sobre consumo audiovisual de 2015 y 2016, va en aumento.

Internet

Otro de los recursos que sustituye a los aparatos receptores de radio tradicionales es internet. Según la encuesta 2016 del Ifetel, 6 por ciento de los radioescuchas encuestados accede al medio por la red. Aquí debe aclararse que internet es un medio que permite “sintonizar” la radio abierta, pero también “la otra radio”, la conformada por estaciones que no transmiten por el espectro radioeléctrico, sino exclusivamente por la red, y permite también acceder a productos de audio hechos con lenguaje radiofónico, como los podcast, que no están pensados para difundirse por ondas hertzianas (véase el ejemplo de Podiumpodcast, de Prisa).

Al respecto son interesantes las razones por las que algunos consumidores de audio prefieren acceder a la radio por la red o consumir a través de ésta productos con lenguaje radiofónico: 39 por ciento lo hace “porque puedo escuchar programas repetidos (podcast)”; 19 por ciento “porque no tengo un aparato de radio disponible”; 19 por ciento “porque la estación que oigo solo se transmite en internet”; y 10 por ciento “porque la señal de la estación que escucho no llega a mi localidad”. Por aire o por la red, la radio continúa adaptándose a los cambios del siglo XXI.

Fernando Mejía Barquera

Deja tu comentario