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Capacidad de soportar infamias

A principios de 1908 el periodista norteamericano John Kennet Turner (1879-1948) estuvo recorriendo México (principalmente el Sureste) y escribiendo reportajes para publicarlos en la revista American Magazine de la ciudad de New York (textos que posteriormente se publicarían como libro con el título de México bárbaro).

Turner escribió entre otras cosas: “Yo encontré que México es un país con una Constitución y leyes escritas tan justas en general y democráticas como las nuestras; pero donde ni la Constitución ni las leyes se cumplen. México es un país sin libertad política, sin libertad de palabra, sin prensa libre, sin elecciones libres, sin sistema judicial…”.

Aunque el periodista norteamericano obviamente no hablaba del siglo XXI, bien podrían entenderse sus palabras como un retrato válido de la actual realidad de millones de mexicanos. Sin embargo, como jamás el tiempo histórico se detiene ninguna realidad puede permanecer sin cambios ¿será entonces que México es atípico y aquí los problemas para la población permanecen inmutables? Por supuesto que no, sin embargo, como lo señaló en los años sesenta el antropólogo Oscar Lewis refiriéndose a la estabilidad política del país (en su libro Los hijos de Sánchez): es sólo gracias a la enorme resistencia para el dolor de la población mexicana, que  se hace posible la dominación brutal de sus gobernantes (y grandes empresarios). Observando la cotidiana actualidad afirmación tan espectacular pareciera ser cierta.

Pero ahí no termina verdad tan dolorosa, pues increíblemente para algunos sectores de la población esa capacidad de resistir tanta agresión calladamente aún se considera una virtud; la capacidad de soportar infamias es vista (por algunos masoquistas) como un valor nacional, y aguantarlo todo pareciera una indudable muestra de ser muy machos (o machas). Chínguenos que lo aguantamos todo.

Por si hiciera falta una demostración de la continuidad de las actitudes corruptas y ultra corruptas de toda clase de funcionarios bastaría con citar una pequeña e irónica “fábula” que escribió el jalisciense José Rosas Moreno (1838-1883), la cual se publicó el año de 1870 (hace 147 años) en una revista de la capital del estado de San Luis Potosí llamada La ilustración potosina. El texto pareciera que fue elaborado por estos días, se llama “Una lección seria” y está escrita en versos endecasílabos pareados, dice así: Quinientos pesos se robó Veréa / y lo hicieron alcalde de su aldea; / robose cuatro mil en el Juzgado / y lo eligieron luego diputado; / y se robó diez mil en el Congreso / y al  momento ministro fue por eso. / En cambio un peso se robó Escalante / y le dieron la muerte en el instante; / ya ves, lector, que la lección es seria, / nunca es bueno robar una miseria.

Ignacio Betancourt

 

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