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Audiencia de Imputación del ex gobernador Javier Duarte (Perdedores y Ganadores)”

“Cuando libré la orden de aprehensión (octubre de 2016), los fiscales que vinieron a exponer aquí el caso me proporcionaron datos de tres parcelas ejidales que ahora no corresponden con lo aquí planteado, No puedo fingir que no conozco ese dato. Los señalamientos de la PGR exhiben incongruencia” dijo el de Juez de Control adscrito al Palacio de Justicia Federal en el Reclusorio Norte, Gerardo Moreno García, tras una audiencia inicial que se extendió por más de cinco horas y media. Fuente consultada:http://www.animalpolitico.com/2017/07/duarte-javier-audiencia-pgr-juez/

 La Procuraduría General de la República (PGR) y el Sistema Penal Acusatorio y Adversarial (Oral, en adelante “el sistema”) pierden en todos los flancos:

1.- De buena fe, porque se evidencia el poco profesionalismo (capacitación y competencia) de sus fiscales y demás personal que no pudieron sortear bien, si quiera, la primera audiencia pública del caso; lo que de suyo es gravísimo dado  tan importante y trascendental asunto, tanto en lo jurídico como en lo social.

2.- Paralelamente evidencia que, aun y cuando en lo federal (al menos respecto de lo que habría en el ámbito local) no hay saturación de asuntos en los juzgados orales penales (no del nivel que ocurre en los casos laborales, familiares, etc.), el sistema en acción desnudó ante todo el mundo el poco compromiso social, y profesional de la parte acusadora (PGR), y con ello, por lo menos, el desconocimiento de la autonomía e independencia de la figura del Juez de Control en dicho sistema, mismo que, de acuerdo al Principio de Inmediación, entre otros que rigen aquel, es y tendría que ser el mismo que obsequió la orden de aprehensión, y que habría de concluir en el conocimiento y resolución del caso hasta que cite para la audiencia de juicio en que será sustituido por un Tribunal de Enjuiciamiento, según ordena el Código Nacional de Procedimientos Penales. Pareciera que los operadores (sean jurídicos o políticos) de los fiscales en el Caso Duarte, creyeron que se toparían con un “juez de consigna” (dícese en la jerga jurídica de los juzgadores que son “amigos” de la parte acusadora), lo que tal parece que no es ni será así…

Recordando lo mostrado por el laureado documental “The People v. O. J. Simpson: American Crime Story”, y tratándolo de aplicar a un caso similar en cuanto a la atención de México, y allende sus fronteras, como lo es el del ex gobernador de Veracruz, ¿es la mejor representación social que pudo presentar la PGR? Si la respuesta es sí, no solo pierde (o termina de perder) toda credibilidad dicha institución,  sino que vacía de contenido al sistema porque deja sin sustancia a la parte de “órgano técnico de acusación” que el Ministerio Público debe representar, necesariamente, para poder accionar el procedimiento penal.

3.- Contestando negativamente la pregunta anterior, que pudiera ser, “políticamente” lo más lógico, se estaría cocinando así, si no la evasión jurídica del imputado de la prisión preventiva (lo que de suyo es complicado dado su “proclividad a huir fuera del país” a pesar de haber dicho públicamente que no lo haría en el programa “Despierta” de Carlos Loret de Mola [Aquí la prueba: http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/nacional/2017-04-16/la-entrevista-que-le-realizo-loret-mola-duarte-previo-su-fuga], al  menos sí la robusta probabilidad de salir absuelto de las acusaciones en su contra, aun y cuando tenga que recurrir al amparo directo. ¿Ramplón “sospechosismo”? Favor de recordar cómo poco a poco se acerca a su completa libertad personal la maestra Elba Esther Gordillo Morales.

4.- Finalmente, quien obviamente gana y ganaría de seguirse con tales pifias ministeriales es el imputado, y próximo acusado Javier Duarte. ¿Quiénes más? Presuntamente los que le dijeron al ex mandatario que lo usarían como “carnada electoral”, y que con el hecho de mantenerlo preso y en vías de estar enjuiciado les habrá de servir para lucrar en las urnas el 2018.  

5.- Por exclusión a lo resumido en el punto 4, de nuevo perdería, no solo el sistema, sino el resto del país y, con ello, la confianza en sus instituciones.

Francisco José Parra Lara

Mérida, Yucatán

19/VII/2017

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