|

Ahora sí, liberación de gasolina

La Comisión Reguladora de Energía decidió iniciar, sin pretextos, la liberación del precio de la gasolina y el diesel en Baja California y Sonora, tal como estaba previsto. Sin embargo, un componente esencial faltó: la infraestructura de Pemex disponible para que las empresas privadas puedan utilizarla y, así, importar libremente el combustible de Estados Unidos y Canadá.

Recordemos que Pemex tuvo fallas en la licitación de su infraestructura (la temporada abierta).

PODRÁN IMPORTAR COMBUSTIBLE POR PIPAS O TREN

Aun así, Guillermo García Alcocer, presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), hizo bien: mantuvo el calendario de liberación del precio de la gasolina y el diesel.

Baja California y Sonora son los primeros estados en tener la libertad en imponer los precios que quieran de los combustibles. Ahora el problema es importarlos para que haya más proveedores y no sólo Pemex.

Los privados podrán importar el combustible por pipas o tren, mientras queda la licitación de los ductos y el almacenamiento de Pemex.

Por lo pronto, ya hay 206 permisos para importar gasolina y otros 284 permisos para importar diesel.

LO QUE FALTA: LICITACIÓN DE PEMEX

García Alcocer recordó que hay empresas como Gulf, Texaco, Shell o Glencore que han levantado la mano para empezar a operar en Baja California. Y sobre gasolinerías ya hay grandes cadenas que quieren poner estaciones de servicio, como Walmart y Costco. Ya ni se diga Oxxo.

La liberación del precio de la gasolina y el diesel inició. Sí, con tropiezos, pero con algo importante: comenzó con la señal del precio. Ya habrá distintos empresarios que quieran ofrecer estos combustibles con distintos precios, sólo que para ello van a necesitar la importación más fluida de gasolina y diesel y, por tanto, utilizar la infraestructura de ductos y almacenamiento de Pemex. Ahora Pemex va a tener que apurarse en esa licitación, porque en la primera tuvo fallas.

¿MERODIO CUMPLE O NO CON LEY PARA EL INEGI?

Hay preocupación de varios economistas sobre la designación de Paloma Merodio, una joven economista para ocupar un puesto importante dentro del Inegi, nada menos que la vicepresidencia de Información Demográfica y Social que dejó Félix Vélez.

El Inegi es clave si queremos tener confianza en el gobierno, en sus cifras, en la evaluación del combate a la pobreza (porque mide los ingresos) y, desde luego, en la baja inflacionaria.

El contar con un Inegi independiente es un factor esencial de confianza en las cifras económicas y, al fin y al cabo, en el desempeño del gobierno en turno.

El Ejecutivo propone a Paloma Merodio, actual directora general de Evaluación y Monitoreo de la Sedesol.

Merodio no llega a los 30 años de edad. Esto no debe importar si cumple los requisitos legales para ser vicepresidenta del Inegi. Necesita ser una profesional distinguida en estadística, en geografía, economía o materias relacionadas. También haber trabajado durante cinco años en un alto cargo del gobierno gobierno federal, del sector privado o en la Academia, con prestigio.

Aquí es donde vienen los problemas. Las definiciones son ambiguas y la forma de tomarlas en consideración también.

Para economistas sólidos como Enrique Cárdenas, director ejecutivo del Centro Espinosa Yglesias, Paloma Merodio no cumple con estos requisitos. Igual para Valeria Moy, la inquieta economista de México, Cómo Vamos?

Sin embargo, en Hacienda es claro que consideran que Paloma Merodio sí cumple los requisitos.

Aquí, en lugar de echar la aplanadora legislativa, debería haber convencimiento de por qué una economista joven sí cumple esos requisitos. El Inegi autónomo, que igual mide los ingresos de la población como la inflación, bien vale un buen debate sobre los miembros de su Junta de Gobierno y analizar si la propuesta del Ejecutivo sí cumple con lo exigido.

José Yuste

 

Deja tu comentario